Cuatro perfiles, una condición de acceso, y la honestidad de decir cuándo no es el momento.
Personas adultas que ya lograron cosas y saben que hay más. No hace falta estar en crisis: hace falta querer dejar de repetir.
CEOs, fundadores y profesionales que ya alcanzaron mucho — y saben que hay más.
Ejecutivos y profesionales que están cerrando una etapa de alto rendimiento y quieren liderar conscientemente la que sigue.
Personas que atraviesan un cambio de rol, de empresa o de etapa, y quieren hacerlo desde su mejor versión y no desde la inercia.
Jóvenes líderes y emprendedores que quieren construir su trayectoria sobre una base sólida desde el principio.
Y también quienes ya probaron otras cosas y siguen repitiendo lo mismo.
Se accede por una Asesoría Estratégica previa con la Directora, donde se evalúa si es el momento. Es una conversación personal, y de ahí sale la decisión — en un sentido o en el otro.
Quienes atraviesan una adicción activa necesitan un programa específico primero: el Proceso puede ser un complemento valioso, pero después, y con un tratamiento en curso.
Tampoco reemplaza la psicoterapia. Muchos graduados la describen como un complemento importante, y muchos terapeutas hacen el Proceso. Si hay antecedentes psiquiátricos o trastornos de personalidad, se recomienda consultarlo con el médico.
Lo único obligatorio es la entrevista personal previa, justamente para que esto se converse antes y no después.